
Si bien no hay duda de que la educación es transformadora, simplemente asistir a la escuela no es suficiente. El aprendizaje real —el proceso de recibir y procesar información, pensar, crear, producir y socializar— tiene menos probabilidades de ocurrir si un niño está asustado o traumatizado.
Prevenir la violencia en y a través de la escuela es, por lo tanto, un requisito previo para que niñas y niños reciban la educación que necesitan y merecen, y adquieran las habilidades, los conocimientos y los valores que constituyen la base de sociedades fuertes e inclusivas.
Este informe demuestra que la violencia dentro y alrededor de las escuelas impacta negativamente los resultados educativos, y que la sociedad paga un alto precio como consecuencia —con una estimación de 11 billones de dólares en ingresos perdidos a lo largo de la vida—. Los análisis de costo-beneficio sugieren que implementar intervenciones para prevenir la violencia en y a través de las escuelas, desde la primera infancia hasta la educación secundaria, es una inversión económica inteligente.
Los programas y políticas rigurosamente evaluados, orientados a prevenir la violencia en distintos niveles del sistema educativo, muestran que actuar es posible. Es probable que los beneficios de invertir en la prevención de la violencia en y a través de las escuelas superen ampliamente los costos.
Cita
“Wodon, Quentin; Fèvre, Chloe; Malé, Chata; Nayihouba, Ada; Nguyen, Hoa. 2021. Ending Violence in Schools : An Investment Case. World Bank, Washington, DC. © World Bank. https://openknowledge.worldbank.org/handle/10986/35969 License: CC BY 3.0 IGO.”
URL
http://hdl.handle.net/10986/35969



